¿Qué necesito saber sobre dejar de fumar?
De acuerdo con el Director General de Salud Pública de los Estados
Unidos, "dejar de fumar representa el paso más importante que los
fumadores pueden dar para vivir más tiempo y mejorar la calidad de sus
vidas".
Dejar de fumar no es fácil, pero usted puede lograrlo. Para que haya la
mejor probabilidad de abandonar el hábito con éxito, usted necesita
saber las cosas que están en su contra, cuáles son sus opciones, y a
dónde acudir para solicitar ayuda. Usted encontrará esta información en
este artículo.
¿Por qué es tan difícil dejar de fumar?
Mark Twain dijo: "Dejar
de fumar es fácil; yo lo he hecho mil veces". Quizá usted
lo ha intentado también. ¿Por qué dejar de fumar, y mantenerse sin
fumar, es tan difícil para tantas personas? La respuesta es: por la
nicotina.
La nicotina
La nicotina es una droga que se encuentra de forma natural en el
tabaco. Es altamente adictiva, tanto como la heroína o la cocaína. Con
el paso del tiempo, una persona se vuelve adicto física y
emocionalmente (dependiente) de la nicotina. En algunos estudios se ha
demostrado que los fumadores tienen que lidiar tanto con la dependencia
física como la psicológica (mental) para dejar el hábito y mantenerse
sin fumar.
¿Cómo se adquiere la
nicotina, a dónde va la nicotina y por cuánto tiempo permanece?
Cuando usted inhala el humo, la nicotina penetra profundamente en sus
pulmones, de donde pasa rápidamente al torrente sanguíneo, y es
transportada a todo su cuerpo. La nicotina afecta muchas partes del
cuerpo, incluyendo el corazón y los vasos sanguíneos, sus hormonas, el
metabolismo del cuerpo y el cerebro. La nicotina se puede encontrar en
la leche materna y hasta en la mucosidad del cuello uterino de las
fumadoras. Durante el embarazo, la nicotina atraviesa libremente la
placenta y se ha detectado en el líquido amniótico y en la sangre del
cordón umbilical de los recién nacidos.
Varios factores diferentes pueden afectar cuánto tiempo le toma al
cuerpo remover la nicotina y sus derivados. En la mayoría de los casos,
los fumadores habituales seguirán teniendo nicotina o sus derivados,
tal como cotinina, en sus cuerpos por alrededor de tres a cuatro días
después de dejar de fumar.
Cómo los fumadores se
hacen adictos a la nicotina
La nicotina produce una sensación placentera que hace que la persona
quiera fumar más. También produce un efecto depresivo al interferir con
el flujo de información entre las células nerviosas. A medida que el
sistema nervioso se adapta a la nicotina, los fumadores tienden a
aumentar el número de cigarrillos que fuman y, por lo tanto, aumenta la
cantidad de nicotina en la sangre del fumador. Después de un tiempo, el
fumador desarrolla una tolerancia a la droga. La tolerancia significa
que se requiere de más nicotina para obtener el mismo efecto que el
fumador acostumbraba a obtener de cantidades más pequeñas. Esto causa
un aumento en el hábito de fumar con el pasar del tiempo. Finalmente,
el fumador alcanza cierto nivel de nicotina y entonces fuma para
mantener ese nivel. De hecho, al inhalarse el humo del cigarrillo, la
nicotina llega más rápido al cerebro que los fármacos que se
administran de forma intravenosa.
Los síntomas de
abstinencia de nicotina pueden conducir a que los exfumadores a fumar
nuevamente
Cuando los fumadores tratan de disminuir la cantidad de cigarrillos o
dejar de fumar, la ausencia de nicotina origina síntomas de
abstinencia, tanto físicos como mentales. Físicamente, el cuerpo
reacciona a la ausencia de la nicotina. Mentalmente, el fumador se
enfrenta a tener que dejar el hábito, lo cual requiere de un cambio
importante en el comportamiento. Tanto los síntomas físicos como los
mentales tienen que ser atendidos para que dé buenos resultados el
proceso de dejar de fumar.
Las personas que han fumado habitualmente durante unas semanas o más, y
repentinamente deja de usar el tabaco y reduce significativamente la
cantidad de cigarrillos, se le presentarán síntomas de abstinencia. Por
lo general, estos síntomas comienzan dentro de algunas horas después
del último cigarrillo y alcanzan su mayor intensidad aproximadamente de
dos a tres días más tarde cuando la mayor parte de la nicotina y sus
derivados ya no están en el organismo. Los síntomas de abstinencia
pueden durar por algunos días hasta varias semanas.
Los síntomas de abstinencia pueden incluir cualquiera de los
siguientes:
- Mareos (pueden durar de uno a dos días después de dejar de
fumar).
- Depresión.
- Sentir frustración, impaciente e ira.
- Ansiedad.
- Irritabilidad.
- Trastornos del sueño, incluyendo dificultades para dormir,
para mantener el sueño y soñar cosas desagradables o hasta pesadillas.
- Dificultades para concentrarse.
- Inquietud.
- Dolores de cabeza.
- Cansancio.
- Aumento del apetito.
Estos síntomas hacen que la persona empiece a fumar de nuevo una
cantidad de cigarrillos suficiente como para elevar los niveles de
nicotina en la sangre al que se encontraba anteriormente, cuando aún no
tenía los síntomas. En la sección "Pasos para dejar de fumar" se ofrece
información sobre cómo superar los síntomas de abstinencia.
También fumar hace que su cuerpo elimine ciertos medicamentos con más
rapidez de lo usual. Cuando usted dejar de fumar, cambia la manera que
su cuerpo procesa algunos medicamentos. Pregúntele a su médico si
cualquier medicamento que usted toma regularmente necesita ser revisado
o cambiado después de dejar el hábito.
¿Por qué debo dejar de fumar?
Su salud
Los motivos de salud por lo general son las primeros en la lista de
razones que las personas dan para abandonar el hábito de fumar. Ésta es
una inquietud muy genuina. Aproximadamente la mitad de todos los
fumadores que continúan fumando terminan muriendo de enfermedades
relacionadas con el hábito de fumar.
Cáncer
Casi todos sabemos que fumar puede causar cáncer del pulmón; sin
embargo, pocas personas se dan cuenta de que también es un factor de
riesgo para muchos otros tipos de cáncer, incluyendo el cáncer de la
boca, la laringe, la garganta (faringe), el esófago, la vejiga, el
riñón, el páncreas, el hígado, el cuello uterino, el estómago, el colon
y recto, así como algunas leucemias.
Enfermedades pulmonares
Desde 2004, la pulmonía ha sido incluida en la lista de enfermedades
que se sabe son causadas por el hábito de fumar. Fumar también aumenta
el riesgo de padecer enfermedades del pulmón, tales como enfisema y
bronquitis crónica. Estas enfermedades se agrupan bajo el término COPD
(enfermedad pulmonar obstructiva crónica). COPD causa enfermedades
crónicas, incapacidad y con el tiempo empeora – algunas veces resulta
fatal. El enfisema y la bronquitis crónica se pueden presentar en
personas tan jóvenes como de 40 años, aunque usualmente se encuentran
más tarde en la vida, cuando los síntomas son más graves. Las personas
que fuman por mucho tiempo tienen el mayor riesgo de COPD grave.
Ataques al corazón,
derrames cerebrales y enfermedades de vasos sanguíneos
Los fumadores tienen el doble de probabilidades de morir a causa de
ataques cardiacos, en comparación con los no fumadores. Además, fumar
representa un factor de riesgo importante de contraer la enfermedad
vascular periférica, un estrechamiento de los vasos sanguíneos que
llevan sangre a los músculos de las piernas y de los brazos. Fumar
también afecta las paredes de los vasos que llevan sangre al cerebro
(arterias de la carótida), lo que puede causar derrames cerebrales. Los
hombres que fuman tienen una probabilidad mayor de disfunción eréctil
(impotencia) debido a la enfermedad de vasos sanguíneos.
Ceguera y otros problemas
El hábito de fumar causar un aumento en el riesgo de degeneración
macular, una de las causas más comunes de ceguera en la vejez. También
causa arrugas prematuras de la piel, mal aliento, olor desagradable en
la ropa y el cabello, y hace que las uñas se tornen amarillentas.
Riesgos especiales para
las mujeres y los bebés
Las mujeres tienen algunos riesgos únicos asociados con el hábito de
fumar. Las mujeres mayores de 35 años de edad que fuman y usan píldoras
para evitar el embarazo (pastillas anticonceptivas) tienen un riesgo
mayor de padecer ataques cardíacos, derrames cerebrales y coágulos de
sangre en las piernas. Además, estas mujeres están propensas a tener un
aborto natural o dar a luz a un bebé de bajo peso. Los bebés de bajo
peso tienen una probabilidad mayor de morir o de tener problemas
físicos y de aprendizaje.
Años de vida perdidos
debido al hábito de fumar
Según los datos recopilados a finales de la década de los años noventa,
los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus
siglas en inglés) de los Estados Unidos, calcularon que los hombres que
fuman perdieron un promedio de 13.2 años de vida, mientras que las
mujeres que fuman perdieron 14.5 años de vida debido al hábito. Además,
debido a las enfermedades que el fumar puede causar, este hábito puede
robarle su calidad de vida mucho antes de que usted muera. Las
enfermedades relacionadas con el fumar pueden limitar sus actividades,
ya que puede ser más difícil respirar, desplazarse, trabajar o jugar.
¿Por qué debe dejar de fumar ahora?
Sin importar los años que tenga o el tiempo que haya fumando, el dejar
de fumar le ayudará a vivir más tiempo con más salud. La gente que deja
de fumar antes de los 50 años, reduce a la mitad su riesgo de morir en
los próximos quince años en comparación con aquellas personas que
continúan fumando. Los ex fumadores disfrutan una mejor calidad de vida
con menos enfermedades relacionadas con resfriados y los virus de la
gripe, reportan tener una mejor salud, así como una reducción de las
tasas de bronquitis y pulmonía.
El Director General de Salud Pública de los Estados Unidos ha reportado
durante décadas los riesgos a la salud asociados con el hábito de
fumar. Además, en 1990 el Director General de Salud concluyó lo
siguiente:
- Dejar de fumar ofrece beneficios importantes e inmediatos
para la salud de hombres y mujeres de todas las edades. Estos
beneficios aplican a las personas que ya padecen de una enfermedad
asociada con el hábito de fumar, así como aquéllas que no la padecen.
- Los ex fumadores viven más tiempo que las personas que
continúan en el hábito.
- Abandonar el hábito reduce el riesgo de padecer cáncer del
pulmón, ataques al corazón, derrame cerebral y enfermedades crónicas
del pulmón.
- Las mujeres que dejan de fumar antes de quedar embarazadas,
o durante los primeros tres a cuatro meses de embarazo, reducen el
riesgo de tener un bebé de bajo peso al mismo nivel de las mujeres que
nunca han fumado.
- Los beneficios a la salud superan por mucho cualquier
riesgo de un pequeño aumento de peso (usualmente menos de 5 kilos o 10
libras) o cualquier problema psicológico o emocional que pudiera
ocurrir después de dejar de fumar.
Cuando se abandona el hábito: ¿cuáles son
los beneficios conforme pasa
el tiempo?
20 minutos después de
abandonar el hábito: su frecuencia cardiaca, así como su
presión arterial, baja.
("Effect of
Smoking on Arterial Stiffness and Pulse Pressure Amplification",
Mahmud, A, Feely, J. 2003. Hypertension:
41:183.)
12 horas después de
abandonar el hábito: el nivel de monóxido de carbono en la
sangre se reduce hasta el valor normal.
(US Surgeon
General's Report,1988, p. 202).
De 2 semanas a 3 meses
después de abandonar el hábito: su circulación mejora y su
función pulmonar aumenta.
(US
Surgeon General's Report, 1990, pp.193, 194,196, 285, 323)
De 1 a 9 meses después de
abandonar el hábito: disminuyen la tos, la congestión
nasal, el cansancio y la dificultad para respirar; los cilios
(estructuras parecidas a vellos pequeños que eliminan el moco de los
pulmones) recuperan su función normal en los pulmones, lo que aumenta
su capacidad para controlar las mucosidades, limpiar los pulmones y
reducir el riesgo de las infecciones.
(US
Surgeon General's Report, 1990, pp. 285-287, 304)
1 año después de
abandonar el hábito: el riesgo excesivo de presentar una
insuficiencia coronaria se reduce a la mitad del que tienen los
fumadores.
(US Surgeon
General's Report, 1990, p.vi).
5 años después de
abandonar el hábito: de 5 a 15 años después de haber
dejado el cigarrillo, el riesgo de sufrir un derrame cerebral se reduce
al nivel de una persona que no fuma.
(US Surgeon
General's Report, 1990, p.vi).
10 años después de
abandonar el hábito: la tasa de mortalidad debido al
cáncer del pulmón se reduce a casi la mitad del que afronta una persona
que sigue fumando. También disminuye el riesgo de cáncer de la boca, la
garganta, el esófago, la vejiga, el cuello uterino y el páncreas.
(US Surgeon
General's Report, 1990, pp. vi, 131, 148, 152, 155,
164,166)
15 años después de
abandonar el hábito: el riesgo de padecer de insuficiencia
coronaria es el mismo que el de una persona que no fuma.
(US Surgeon
General's Report, 1990, p.vi).
Recompensas inmediatas al dejar de fumar
Dejar de fumar ofrece algunos beneficios que usted notará
inmediatamente y algunos que se desarrollarán con el paso del tiempo.
Estas recompensas pueden mejorar bastante su vida diaria:
- Mejor aliento.
- Dientes más blancos.
- El olor desagradable en la ropa y el cabello desaparece.
- El color amarillento de los dedos y las uñas desaparece.
- Puede saborear mejor los alimentos.
- Su sentido del olfato se normaliza.
- Las actividades que usualmente realiza no le dejarán sin
aire (por ejemplo, subir escaleras, quehacer doméstico, etc.).
Costo
La posibilidad de tener una mejor salud es una razón valiosa para dejar
de fumar, pero también existen otras razones.
Fumar es un hábito costoso. No es difícil descubrir cuánto dinero usted
gasta en fumar: multiplique la cantidad de dinero que usted gasta cada
día en tabaco por 365 (días del año). La cantidad pudiera sorprenderle.
Ahora multiplique eso por el número de años que usted ha estado usando
tabaco y esa cantidad probablemente le dejará atónito.
Multiplique el costo anual por 10 (los próximos 10 años) y pregúntese
así mismo qué otra cosa usted podría hacer con esa cantidad de dinero.
Además, esto no incluye otros posibles gastos, como el costo más alto
de los seguros de vida y salud, así como los costos médicos potenciales
debido a problemas relacionados al tabaco.
Aceptación social
Actualmente, fumar es socialmente menos aceptable que en el pasado.
Casi todos los lugares de trabajo ahora tienen algún tipo de reglas, y
algunos empleadores o compañías incluso prefieren contratar a personas
que no fumen. Algunos estudios han demostrado que a las compañías les
cuesta más emplear fumadores porque se ausentan más por enfermedad. Los
empleados que se enferman más frecuentemente que los demás aumentan la
necesidad del empleador de conseguir trabajadores a corto plazo que le
sustituyan, lo que resulta costoso. Estos empleados ocasionan que
aumenten los costos de los seguros tanto para otros empleados como para
el empleador, quien a menudo paga parte de las primas de los seguros de
los empleados. Además, los fumadores también pueden aumentar los costos
de mantenimiento asociados con preservar los olores, pues los residuos
del humo del cigarrillo se pegan a las alfombras, cortinas y otras
telas.
Los arrendadores pueden optar por no alquilarles viviendas a los
fumadores, puesto que los costos de mantenimiento y de los seguros
pueden aumentar cuando los fumadores viven en los edificios.
Sus amigos pueden pedirle que no fume en sus casas o automóviles. En la
mayoría de los edificios públicos, en los conciertos, e incluso en los
eventos deportivos, no se permite fumar. Actualmente, siguen en aumento
las comunidades que restringen fumar en lugares públicos, incluyendo
restaurantes y bares. Ya sea que nos resulte conveniente o
inconveniente, encontrar un lugar para fumar puede ser muy complicado.
Los fumadores también pueden encontrarse con que sus posibilidades de
salir o involucrarse románticamente con otra persona, incluyendo el
matrimonio, se limitan en gran medida a otros fumadores, quienes
comprenden menos del 20% de la población adulta.
La salud de los demás
Fumar no sólo le hace daño a su salud, sino también afecta la salud de
las personas que están a su alrededor. La exposición al humo de segunda
mano (también conocido como humo de tabaco ambiental o inhalación
pasiva) incluye el humo que se exhala, así como el que generan los
cigarrillos cuando se están quemando.
Los estudios han demostrado que el humo de segunda mano causa miles de
muertes cada año debido a cáncer del pulmón y enfermedades cardíacas en
las personas saludables que no fuman.
Si una madre fuma, existe un riesgo mayor de que su bebé padezca de
asma durante la niñez, especialmente si ella fumó mientras estaba
embarazada. Además, el humo de segunda mano está asociado al síndrome
de muerte infantil súbita (SIDS, por sus siglas en inglés) y al
nacimiento de bebés con bajo peso. Los bebés y los niños criados en un
hogar donde se fuma padecen de más infecciones del oído, resfriados,
bronquitis y otros problemas pulmonares y respiratorios, en comparación
con los niños de familias en las que no hay fumadores. El humo de
segunda mano puede causar también irritación en los ojos, dolores de
cabeza, náuseas y mareos.
Dar el ejemplo
Si tiene hijos, usted probablemente querrá darles un buen ejemplo.
Cuando se les pregunta, casi todos los fumadores expresan que no
quieren que sus hijos fumen. Sin embargo, los niños cuyos padres fuman
tienen más probabilidades de comenzar a fumar. Si deja de fumar ahora
mismo, puede convertirse en un buen modelo para ellos.
Ayuda disponible
Debido a la amplia gama de servicios de orientación, los materiales de
auto-ayuda y las medicinas disponibles en la actualidad, los fumadores
cuentan con más recursos que nunca para ayudarles a abandonar el hábito
por siempre.
Recuerde, la adicción al tabaco es tanto física como mental. Para la
mayoría de las personas, la mejor manera de dejar de fumar será una
combinación de medicina, un método para cambiar los hábitos personales
y apoyo emocional. Las secciones siguientes describen estos recursos y
cómo pudieran serle útiles.
Ayuda con la parte mental de la adicción
Algunas personas pueden dejar de fumar por su propia cuenta, sin la
ayuda de otras personas o el uso de medicamentos. Sin embargo, para la
mayoría de los fumadores, puede ser difícil romper con las ataduras
sociales y emocionales que conlleva dejar de fumar mientras pasan por
los síntomas de abstinencia al mismo tiempo. Afortunadamente, se puede
contar con muchas fuentes de apoyo, tanto de manera formal como
informal.
Líneas telefónicas para ayudar a dejar de
fumar
Hasta el 2008, todos los estados cuentan con algún tipo de programa
gratuito de ayuda vía telefónica que pone a los fumadores en contacto
con asesores capacitados, como el programa “Quitline” de la Sociedad
Americana del Cáncer para dejar de fumar. Estos especialistas ayudan a
planificar un método para dejar de fumar que se ajuste a los patrones
únicos del hábito que tiene el fumador. Las personas que obtienen
orientación a través del teléfono tienen doble probabilidad de dejar el
hábito en comparación con aquéllos que no obtienen este tipo de ayuda.
La ayuda de un orientador puede ayudar a las personas que están dejando
de fumar a evitar muchos errores comunes.
Además, la orientación por teléfono es más conveniente que otros
programas de apoyo. No requiere conducir el auto, transportación o
guarderías, y está disponible por las noches y los fines de semana.
Los consejeros pueden sugerirle una combinación de métodos que incluya
medicinas para dejar de fumar, clases locales, folletos de auto ayuda o
una red de amigos y familiares.
Llámenos para ayudarle a localizar los servicios de Quitline® u otro
programa de orientación por teléfono en su área.
Apoyo de la familia, los amigos y los
programas para dejar de fumar
Muchos ex fumadores afirman que una red de apoyo por parte de la
familia y los amigos fue muy importante durante el tiempo que estaban
dejando de fumar. Las otras personas que también pueden ofrecer apoyo y
motivación son los compañeros de trabajo y su médico de familia. Opte
por pasar tiempo con personas que no fuman y ex-fumadores quines apoyen
sus esfuerzos para dejar de fumar.
Además, los miembros de los grupos de apoyo para las personas que están
dejando de fumar pueden serle útiles. Los Nicotine Anonymous,
por ejemplo, es un grupo abierto de apoyo que ofrece una manera de
encontrar a otros que están dejando el tabaco. Además, ofrecen un
método a largo plazo para dejar de fumar. (Consulte la sección de
"Recursos adicionales" para la información de contacto). Sin embargo,
éste es uno de los muchos tipos de grupos de apoyo. Usted puede
solicitar información a su empleador, compañía de seguro médico u
hospital local sobre los grupos de apoyo. Además, nos puede llamar al
1-800-227-2345 para más información y apoyo.
¿Qué debe esperar en un programa para
dejar de fumar?
Los programas para dejar de fumar están diseñados para ayudar a los
fumadores a reconocer y sobrellevar los problemas que surgen durante el
tiempo en que tratan de abandonar el hábito. Además, proveen apoyo y
animo para que estas personas sigan sin fumar. Los estudios han
demostrado que los mejores programas incluyen orientación individual o
en grupo. Existe una relación estrecha entre la frecuencia, el tiempo
que la orientación dura (su intensidad) y la tasa de éxito. En general,
mientras más intenso sea el programa, mayores serán las probabilidades
de éxito.
Por ejemplo, la intensidad del programa puede aumentarse ofreciendo más
sesiones o prolongando la duración de éstas, o bien aumentando el
número de semanas en las que se proporcionan sesiones. Por lo tanto,
cuando esté buscando programas para dejar de fumar, trate y busque uno
que ofrezca lo siguiente:
- Cada sesión dura alrededor de 20 a 30 minutos.
- Se ofrecen al menos cuatro a siete sesiones.
- El programa dura al menos dos semanas (por lo general, si
dura más tiempo es mejor).
Asegúrese de que el líder del grupo haya recibido entrenamiento en cómo
dejar de fumar.
Algunas comunidades cuentan con un grupo de Nicotine Anonymous
que lleva a cabo reuniones de manera habitual. Este grupo aplica los 12
pasos del programa de Alcohólicos Anónimos (AA) a la adicción del
cigarrillo. Puede que esto incluya admitir que no tiene control sobre
su adicción a la nicotina, así como contar con un mentor con quién
hablar cuando sienta la tentación de fumar. Estas reuniones son gratis,
aunque en algunas usted puede hacer donaciones si lo desea.
A menudo, la Sociedad Americana del Cáncer (American Cancer Society),
la American Lung
Association y la oficina local del Departamento de Salud
coordinan sesiones educativas para dejar de fumar. Llámenos para más
información.
Existen algunos programas con los que debe tener precaución. No todos
los programas son éticos, así que tenga cuidado con aquellos que hacen
lo siguiente:
- Prometen éxito fácil y al instante, sin ningún esfuerzo de
su parte.
- Usan inyecciones o pastillas, especialmente ingredientes
"secretos".
- Cobran un cargo muy alto (llame a la oficina local de
Better Business Bureau si tiene alguna duda).
- No están dispuestos a proveer referencias de personas que
hayan tomado las sesiones.
Ayuda con la parte física de la adicción:
terapia de reemplazo de
nicotina y otras medicinas
Terapia de reemplazo de nicotina
Como se indicó anteriormente, la nicotina que contienen los cigarrillos
hace que surja una dependencia física. Esto puede causar
síntomas desagradables cuando una persona trata de abandonar el hábito.
La terapia de reemplazo de nicotina proporciona la nicotina, en forma
de gomas de mascar o chicles, parches, aerosol, inhaladores o pastillas
de nicotina para chupar (grageas o losanges de nicotina), sin los otros
químicos dañinos del tabaco. Esta terapia puede aliviar algunos de los
síntomas de tal forma que usted pueda concentrarse en los aspectos
psicológicos (emocionales) que causa abandonar el cigarrillo.
Cómo funciona la terapia
de reemplazo de nicotina
La terapia de reemplazo de nicotina (NRT, por sus siglas en inglés)
puede ayudarle con los síntomas de abstinencia difíciles y los deseos
de fumar, única razón por la cual del 70% al 90% de los fumadores
expresan que no pueden dejar el cigarrillo. Cuando se usa la NRT, se
disminuyen los síntomas de abstinencia.
Aunque muchos fumadores pueden dejar de fumar sin usar la NRT, la
mayoría de los que tratan de dejar el hábito no lo puede hacer en el
primer intento. De hecho, los fumadores por lo general necesitan hacer
muchos intentos (algunas veces tantos como 8 a 10) antes de que puedan
dejar el hábito por siempre.
La falta de éxito está a menudo relacionada con la aparición de los
síntomas de abstinencia, y la mayoría de las personas que intentan
dejar el hábito comienza a fumar nuevamente dentro de los primeros tres
meses de haber dejado el hábito. Así que no se desanime si empieza a
fumar de nuevo. Simplemente trate de dejarlo nuevamente y haga que su
intento sea más exitoso al añadir otro método o técnica que le ayude a
cesar. Con la terapia de reemplazo de nicotina, usted puede reducir los
síntomas de la abstinencia y disminuir el impacto de esto síntomas con
técnicas de apoyo. Esto ofrece una mejor probabilidad de dejar de fumar
y no volver al hábito.
Métodos para obtener el
máximo resultado con el reemplazo de nicotina
Debido a que la terapia de reemplazo de nicotina (NRT) trata únicamente
la adicción física, no se espera que se use como único método para
ayudar al fumador. Usted debe combinarlo con otros métodos que ayuden
con la parte psicológica (emocional y habitual), por ejemplo, un
programa para dejar de fumar. Los estudios han demostrado que, cuando
se combina el reemplazo de nicotina con apoyo psicológico para cambiar
el comportamiento, se pueden duplicar sus probabilidades de abandonar
el hábito y no volver a fumar.
La US Agency for
Healthcare Research and Quality (AHRQ) Clinical Practice Guideline on
Smoking Cessation recomendó en el año 2000 la terapia de
reemplazo de nicotina para todos los adultos fumadores, excepto para
las embarazadas y las personas que padecen de enfermedades del corazón
o del sistema circulatorio. Sin embargo, datos recientes sugieren que
la terapia de reemplazo de nicotina (específicamente el parche de
nicotina) puede usarse con seguridad bajo la supervisión del doctor,
incluso por personas con enfermedades del corazón o de los vasos
sanguíneos (cardiovascular). Estos estudios han reportado que los
beneficios de dejar de fumar sobrepasan los riesgos de la terapia de
reemplazo de nicotina en pacientes con enfermedad cardiovascular.
Cuando se analizan estas situaciones, los beneficios de dejar de fumar
tienen que superar los riesgos potenciales a la salud de la NRT en cada
persona. Hasta el momento, no existe suficiente evidencia que sea
contundente a favor o en contra para recomendar el uso de la NRT en las
mujeres embarazadas. Las fumadoras que estén embarazadas deben
consultar a su doctor antes de usar los tratamientos de reemplazo de
nicotina de venta sin receta.
El mejor tiempo para comenzar la terapia de reemplazo de nicotina es
cuando usted deja de fumar por primera vez. Muchos fumadores se
preguntan si es posible comenzar un programa de reemplazo de nicotina
mientras aún están fumando. Actualmente, las compañías que hacen los
productos de NRT indican que éstos no se deben usar si usted sigue
fumando. Se está llevando a cabo algo de investigación con
fumadores que usan la terapia de reemplazo de nicotina mientras fuman,
pero los resultados aún son muy prematuros para saber si esto es
peligroso para la salud. Lo más importante es asegurarse de que usted
no está recibiendo una sobre dosis de nicotina, lo que puede afectar su
corazón y en su circulación sanguínea. Si usted desea tratar de fumar y
usar la terapia de reemplazo de nicotina mientras va disminuyendo el
uso de cigarrillos, lo más seguro es estar bajo el cuidado de un
doctor.
No obstante, a menudo los fumadores intentan dejar de fumar primero por
sí mismos, y luego deciden probar la terapia de reemplazo de nicotina
por un día o más hasta dejar de fumar. Este método no ofrece la
probabilidad más alta de éxito, pero no deje que eso le desanime. Hay
todavía muchas opciones disponibles para dejar el hábito y mantenerse
sin fumar.
Note que la NRT aún no ha sido probada para ayudar a las personas que
fuman menos de 10 cigarrillos por día. Puede que usted quiera hablar
con su médico sobre una dosis más baja de NRT si usted fuma menos de
una cajetilla por día, pero entiende que necesita reemplazo de nicotina.
¿Cuando debe comenzar a
usar terapia de reemplazo de nicotina?
Usted podrá empezar a usar la NRT tan pronto haya dejado de fumar su
último cigarrillo. No es necesario que espere cierta cantidad de tiempo
para colocarse un parche o para comenzar a utilizar el chicle, las
pastillas para chupar, el aerosol o el inhalador. Debe revisar
doblemente esta información con las instrucciones sobre el método que
haya escogido para el reemplazo de nicotina, pero en general no es
necesario esperar para comenzar a utilizar la terapia de reemplazo de
nicotina.
¿Cómo sé si soy un
fumador leve, habitual o excesivo?
Algunos productos de NRT hacen sus recomendaciones según la clase de
fumar que usted sea. Sin embargo, no existe formalmente una
clasificación de libro de texto ni de algún grupo que defina a un
fumador leve, habitual o excesivo. En general, un fumador leve es
alguien que fuma menos de 10 cigarrillos al día. Alguien que fuma una
cajetilla o más al día es un fumador excesivo. Un fumador habitual se
encuentra entre el fumador leve y el fumador excesivo.
Algunas veces un médico usará el término un año cajetilla para
describir por cuánto tiempo y cuánto una persona ha fumado. Un año
cajetilla se define como el número de cajetillas de cigarrillos que una
persona ha fumado cada día multiplicada por el número de años que él o
ella ha fumado. Debido a que una cajetilla contiene 20 cigarrillos, una
persona que ha fumado 20 cigarrillos al día por un año se considera que
ha fumado un año cajetilla. Alguien que haya fumado 30 cigarrillos al
día (1½ cajetillas) por tres años, ha fumado 4.5 años cajetilla (1½ x
3), y así sucesivamente. Ésta es solo otra manera de determinar cuán
elevado pudiera ser su riesgo de una enfermedad relacionada con el
hábito de fumar.
Tipos de terapia de
reemplazo de nicotina
La Food and Drug
Administration (FDA) ha aprobado cinco tipos de terapia de
reemplazo de nicotina:
Los parches de nicotina
(sistemas transdérmicos de nicotina): los parches proveen
una dosis medida de nicotina a través de la piel. Usted se
desacostumbra de la nicotina al cambiar a parches que contienen una
dosis más baja de por un curso de varias semanas. Los parches pueden
comprarse tanto con receta, como sin ella. Existen muchos tipos de
parches de diferentes concentraciones en el mercado. En el paquete se
ofrecen instrucciones sobre cómo usar el producto, así como
consideraciones especiales y la descripción de los posibles efectos
secundarios.
El parche de 16 horas funciona bien para las personas que fuman poco y
para el fumador promedio. Además, este parche tiende a causar menos
efectos secundarios, tales como irritación de la piel, palpitaciones
aceleradas, dificultades para dormir y dolor de cabeza. Sin embargo, no
provee nicotina durante la noche, por lo que puede que no sea útil para
aquellos con síntomas de la abstinencia que se presentan temprano en la
mañana.
El parche de 24 horas provee una dosis constante de nicotina, lo que
evita las altas y bajas. Este tipo de parche alivia los síntomas de
abstinencia que ocurren temprano en la mañana. Sin embargo, puede
producir más efectos secundarios, tales como interrupciones del patrón
de sueño e irritación de la piel.
Según la corpulencia de la persona, la mayoría de los fumadores debe
empezar usando un parche de máxima concentración (15-22 mg de nicotina)
diariamente durante cuatro semanas, y después un parche de menor
concentración (5-14 mg de nicotina) por otras cuatro semanas. El parche
debe colocarse por la mañana en un área limpia y seca de la piel que no
tenga mucho vello. Debe colocarse entre el cuello y la cintura, por
ejemplo, en la parte superior del brazo o en el pecho. La Food and Drug Administration
(FDA) recomienda usar el parche por un total de tres a cinco meses.
Los efectos secundarios están relacionados con:
- La dosis de nicotina.
- La marca del parche.
- Las características de la piel (tales como la tendencia de
la persona de padecer de una reacción de la piel a causa del parche).
- El tiempo que se use el parche.
- La forma de aplicar el parche.
Algunos efectos secundarios que pudieran ocurrir con el parche de
nicotina:
- Irritaciones de la piel, tales como enrojecimiento y
picazón.
- Mareos.
- Palpitaciones aceleradas.
- Dificultades para dormir o sueños inusuales.
- Dolor de cabeza.
- Náusea.
- Vómitos.
- Rigidez y dolor muscular.
Medidas que puede tomar en relación con los efectos secundarios:
- No fume mientras está usando un parche.
- Intente una marca de parches diferente, si se le irrita la
piel.
- Reduzca la cantidad de nicotina usando un parche de dosis
más baja.
- Las dificultades para dormir pueden presentarse por un
corto tiempo, y desaparecen al cabo de tres a cuatro días. Si no es así
(y usted está usando un parche de 24 horas), intente cambiarse a un
parche de 16 horas.
- Deje de usar el parche e intente una terapia diferente de
reemplazo de nicotina.
Goma de mascar o chicle
de nicotina (polacrilex de nicotina): la goma de mascar es
una forma de reemplazo de acción rápida, en la que la nicotina se
absorbe a través de la membrana mucosa de la boca. Usted puede
comprarla sin receta. El chicle está disponible en concentraciones de 2
mg y 4 mg.
Para obtener mejores resultados, siga las instrucciones que vienen en
el paquete. Masque el chicle lentamente hasta que note un sabor a
pimienta. Deje de mascar y manténgalo a un lado de la boca, repitiendo
este proceso aproximadamente de 20 a 30 minutos. La comida y los
líquidos que consuma pueden afectar la absorción de la nicotina. Debe
evitar las comidas ácidas y las bebidas tales como café, jugos y
refrescos, por lo menos 15 minutos antes y durante el uso de la goma de
mascar.
Si usted consume una cajetilla o más al día, fuma durante los primeros
30 minutos después de despertarse o le resulta difícil no fumar en
áreas restringidas, tal vez necesite empezar con la dosis más alta, un
chicle de 4 mg. No mastique más de 20 chicles al día. Por lo general,
se recomienda utilizar este método de uno a tres meses, hasta un máximo
de seis meses. Disminuir progresivamente la cantidad de goma de mascar
puede ayudarle a dejar de usarlo.
Si usted tiene una piel sensible, es posible que prefiera la goma de
mascar en vez del parche.
Otra de las ventajas del chicle de nicotina consiste en que le permite
controlar las dosis de nicotina. El chicle puede mascarse cuando sea
necesario o en un horario fijo durante el día. La investigación más
reciente indica que la dosificación programada funciona mejor. Es común
un programa que consista en uno o dos chicles por hora. Por otra parte,
con un horario de uso según sea necesario, usted puede mascar cuando
más lo necesite (cuando sienta deseos de fumar).
Algunos efectos secundarios que pudieran ocurrir con el chicle de
nicotina:
- Mal sabor.
- Irritación de la garganta.
- Llagas en la boca.
- Hipo.
- Náusea.
- Molestia en las mandíbulas.
- Palpitaciones aceleradas.
Los síntomas relacionados con el estómago y la mandíbula suelen ser
causados por el uso incorrecto del chicle, por ejemplo, tragarse la
nicotina o mascar el chicle demasiado rápido. La goma de mascar también
daña las dentaduras y el trabajo dental.
La necesidad de usarla a largo plazo es una de las posibles desventajas
de la goma de mascar de nicotina. De hecho, las investigaciones han
demostrado que del 15% al 20% de las personas que usan el chicle y
logran dejar de fumar continúan utilizándolo durante un año o más.
Aunque el tiempo máximo recomendado para el uso de este método es de
seis meses, es probable que continuar usando el chicle sea más seguro
que empezar a fumar de nuevo. Sin embargo, debido a que existen pocos
estudios sobre los efectos del uso prolongado del chicle de nicotina en
la salud, la mayoría de los médicos continúa recomendando que su uso se
limite a seis meses.
El aerosol nasal de
nicotina: el aerosol nasal suministra nicotina a la
sangre a medida que se absorbe rápidamente por la nariz. Sólo puede
obtenerse con receta médica.
El aerosol nasal alivia muy rápidamente los síntomas de la abstinencia
y le permite controlar sus deseos de fumar. Por lo general, a los
fumadores les gusta el aerosol nasal ya que es fácil de usar. Sin
embargo, la Food and
Drug Administration advierte que debido a que este
producto contiene nicotina, puede hacer que la adicción continúe. La
FDA recomienda que se prescriba para usarse en períodos de tres meses y
que no se use por más de seis meses.
Los efectos secundarios más comunes, que persisten de una a dos
semanas, pueden incluir los siguientes:
- Irritación nasal.
- Goteo nasal.
- Ojos llorosos.
- Estornudos.
- Irritación de la garganta.
- Tos.
También existe el peligro de uso de una dosis excesiva. Si padece de
asma, alergias, pólipos nasales o problemas de sinusitis, su médico
puede recomendarle otra forma de reemplazo de nicotina.
Los inhaladores de nicotina: sólo puede obtenerse con receta médica. El
inhalador de nicotina es un tubo plástico y delgado que tiene una
cápsula de nicotina. Al usar el inhalador, el vapor de nicotina sale
por la cápsula. A diferencia de otros inhaladores, que suministran la
mayor parte del medicamento a los pulmones, el inhalador de nicotina
suministra la mayor parte del vapor de nicotina a la boca. El inhalador
de nicotina es lo más que se parece a fumar un cigarrillo, lo que
algunos fumadores encuentran útil.
La dosis recomendada es entre seis a 16 cartuchos al día, hasta un
máximo de seis meses.
Los efectos secundarios que produce comúnmente este inhalador,
especialmente cuando se usa por primera vez, incluyen:
- Tos.
- Irritación de la garganta.
- Problemas estomacales.
Actualmente, los inhaladores son la forma de terapia de reemplazo de
nicotina más costosa.
Pastillas de nicotina
para chupar (grageas o losanges de nicotina): las
pastillas para chupar que contienen nicotina que se venden sin receta
para dejar de fumar son la forma más nueva de terapia de reemplazo de
nicotina en el mercado. Al igual que la goma de mascar, las
pastillas para chupar Commit® vienen en dos concentraciones: 2 mg y
4mg. Los fumadores escogen sus dosis según el tiempo que normalmente
les tome encender el primer cigarrillo después de haberse levantado en
las mañanas.
Los fabricantes de estas pastillas recomiendan usarlas como parte de un
programa de 12 semanas. La dosis recomendada es una pastilla cada una a
dos horas durante seis semanas, luego una pastilla cada dos a cuatro
horas durante de siete a nueve semanas, y finalmente, una cada cuatro a
ocho horas por 10 a 12 semanas. Además, los fabricantes recomiendan lo
siguiente:
- Deje de fumar completamente cuando comience a usar las
pastillas.
- No coma ni beba por 15 minutos antes de usar las pastillas
(algunas bebidas pueden afectar la eficacia de las pastillas).
- Chupe la pastilla hasta que se disuelva completamente,
alrededor de 20 a 30 minutos. No muerda o mastique la pastilla como si
fuera un dulce duro, ni tampoco se la trague. La medicina se observe a
través de los tejidos de la boca.
- No use más de cinco pastillas en seis horas, o más de 20
pastillas en total por día.
- Deje de usar las pastillas después de 12 semanas. Si
después de este tiempo, usted siente que necesita usarla, consulte a su
médico.
- No use las pastillas si usted continúa fumando, masticando
tabaco, inhalando tabaco en polvo (rapé) o cualquier otro producto que
contenga nicotina (por ejemplo: el parche de nicotina o la goma de
mascar).
Los efectos secundarios que pudieran ocurrir con las pastillas de
nicotina para chupar incluyen:
- Problemas para dormir.
- Náusea.
- Hipo.
- Tos.
- Acidez estomacal.
- Dolor de cabeza.
- Flatulencia (gases).
¿Cuál es el tipo de
terapia de reemplazo de nicotina pudiera ser apropiada para usted?
No existe evidencia de que un tipo de terapia de reemplazo de nicotina
sea mejor que otro. Al elegir el tipo de sustituto de nicotina que
usted vaya a usar, analice cuál será el método que se ajusta mejor a su
estilo de vida y a su patrón de fumar. ¿Quiere algo para mascar o para
ocupar las manos? ¿Prefiere la conveniencia de un método que se use una
vez al día?
Algunos asuntos importantes que debe considerar incluyen:
- El chicle de nicotina, las pastillas para chupar y los
inhaladores son sustitutos que puede colocar dentro de su boca y que
permiten manejar su dosis para ayudarle a controlar mejor los deseos de
fumar.
- Estos productos generalmente no tienen contenido de azúcar,
pero si tiene diabetes y no está seguro sobre algo, verifique con el
fabricante del producto.
- El aerosol nasal de nicotina funciona rápidamente cuando
usted lo necesita.
- Los inhaladores de nicotina le permiten a la persona
simular el uso de cigarrillo, pues se toman en la mano y se aspiran
como si fueran cigarrillos.
- Los parches de nicotina son convenientes y sólo tienen que
aplicarse una vez al día.
- Tanto los inhaladores como los aerosoles nasales requieren
una receta médica.
- Es posible que algunas personas no puedan usar los parches,
los inhaladores o los aerosoles nasales debido a alergias u otras
condiciones.
Independientemente del tipo que use, aplique la NRT en la dosis
recomendada y por el tiempo recomendado. Si usa una dosis diferente o
deja de usarla demasiado pronto, no se debe esperar que funcione como
debiera. Si usted es un fumador excesivo o una persona que fuma muy
poco, puede que quiera hablar con su médico sobre si su dosis de NRT se
debe cambiar para ser ajustarla mejor a su situación.
Combinación del parche y
otros productos de reemplazo de nicotina: el uso del
parche de nicotina con los productos de menos acción, como el chicle,
las pastillas para chupar, el aerosol o el inhalador, es otro método de
terapia de reemplazo de nicotina. La idea es proveer una dosis de
nicotina constante con el parche y usar uno de los productos de menos
acción cuando usted tenga fuertes ansias de fumar.
En los pocos estudios que se han hecho sobre la combinación de NRT
usada en la manera descrita anteriormente, se ha encontrado que puede
funcionar mejor que un solo producto. Aun así, se necesitan más
investigaciones para probar esto y para encontrar dosis seguras y
eficaces. El uso combinado de los productos de reemplazo de nicotina
todavía no ha sido aprobado por la FDA. Si usted está considerando el
uso de más de un producto de reemplazo de nicotina en conjunto,
asegúrese de hablar primero sobre esto con su médico.
Terapia de reemplazo de
nicotina de altas dosis para fumadores excesivos: otra
opción de NRT consiste en administrar a los fumadores altas dosis según
la cantidad de nicotina que ellos han estado recibiendo de los
cigarrillos. A veces este método requiere de dosis mayores de reemplazo
de nicotina de las que se han estado usando antes. La terapia de
reemplazo de nicotina de altas dosis con parches ha sido estudiada en
pacientes que reciben de 35 a 63 mg de nicotina al día. La
investigación sugiere que los síntomas que surgen al abstenerse de
fumar desaparecen con estas dosis mayores y que sus deseos de fumar se
reducen sin ningún efecto adverso al corazón y a la circulación
sanguínea. Los pacientes fueron cuidadosamente supervisados en estos
estudios para asegurarse de que se encontraban bien y que no estaban
agravando su salud. Aún ésta es una nueva opción que debe considerarse
sólo bajo la orientación y supervisión médica.
Cómo descontinuar la
terapia de reemplazo de nicotina
Como se mencionó anteriormente, la mayoría de las terapias de reemplazo
de nicotina deben usarse por periodos de tiempo limitados. Su uso debe
ir disminuyendo a una dosis baja antes de suspender la NRT. Actualmente
se realizan estudios para refinar el uso de las terapias de reemplazo
de nicotina. Por ejemplo, aun cuando el parche usualmente se usa por
tres a cinco meses, algunos estudios han sugerido que funciona tan
eficazmente como cuando se usa por ocho semanas o menos. Sin
embargo, otros investigadores han notado que el riesgo de recaída
aumenta cuando se suspende el reemplazo de nicotina, aun cuando se ha
usado por cinco meses. Estas diferencias no han sido explicadas por
completo. Se necesitan más estudios para saber qué fumadores tienen más
probabilidad de tener éxito usando la terapia de reemplazo de nicotina
por menos o más tiempo de lo usual. Si usted cree que necesita una
terapia de reemplazo de nicotina por un periodo de tiempo diferente a
lo recomendado, lo mejor es consultar con su médico sobre este asunto.
Bupropión (Zyban®)
El bupropión (Zyban®) es un antidepresivo de acción prolongada que se
adquiere con receta médica y que reduce los síntomas de abstinencia de
nicotina. No contiene nicotina. Este medicamento actúa sobre los
agentes químicos del cerebro que están relacionados con los deseos de
fumar. Puede usarse por sí solo o junto con la terapia de reemplazo de
nicotina. El bupropión funciona mejor si se comienza una o dos semanas
antes de que deje de fumar. La dosis normal es una o dos tabletas de
150 mg por día.
Este medicamento no debe usarse si usted en algún momento ha consumido
alcohol en grandes cantidades, presentando convulsiones, lesiones
graves en la cabeza, enfermedad bipolar (maníaco-depresivo), anorexia o
bulimia (trastornos de alimentación).
Algunos médicos puede que recomienden la combinación de terapia con
medicamentos para los fumadores con una gran adicción, como el uso de
bupropión junto con un parche de nicotina y/o un producto de breve
duración de reemplazo de nicotina, como gomas de mascar (chicles) o
pastillas para chupar (losanges). La combinación funciona mejor en
algunas personas en comparación con un solo método.
Vareniclina (Chantix™)
La vareniclina (Chantix™) es un medicamento más reciente que requiere
receta y que fue desarrollado para ayudar a la gente a que deje de
fumar. Funciona al interferir con los receptores de nicotina en el
cerebro. Esto significa que tiene dos efectos: reduce los efectos
físicos de placer que una persona experimenta al fumar, y reduce los
síntomas de abstinencia de nicotina.
Varios estudios han reportado que la vareniclina puede incluso más que
duplicar las probabilidades de dejar de fumar. Algunos estudios también
descubrieron que funciona mejor que el bupropión, al menos al corto
plazo.
La vareniclina se ingiere en forma de pastilla y se toma después de las
comidas con un vaso completo de agua. La dosis diaria aumenta por los
primeros ocho días, comenzando con una pastilla de 0.5 mg al día por
los primeros tres días, y luego una pastilla de 0.5 mg dos veces al día
por los próximos cuatro días. Al comienzo de la segunda semana, la
dosis aumenta a 1 mg cada mañana y tarde. Para las personas que
presentan problemas con la dosis más alta, se puede usar una dosis más
baja durante el esfuerzo para dejar de fumar. La vareniclina se
administra por 12 semanas, aunque las personas que dejan de fumar
durante ese tiempo pudieran recibir otro tratamiento de 12 semanas para
reforzar la probabilidad de mantenerse sin fumar.
Los efectos secundarios reportados de la vareniclina incluyen dolores
de cabeza, náusea, vómito, problemas para dormir, sueños inusuales,
flatulencia (gases) y cambios en el gusto (sabor). Además, han surgido
más informes recientes que reportan estados depresivos, pensamientos
suicidas, intentos de suicidios y cambios en el comportamiento de las
personas que toman vareniclina. Las personas que presentan estos
problemas deben comunicarse inmediatamente con sus médicos. Aunque
estos efectos secundarios pueden ocurrir, por lo general la vareniclina
se tolera bien.
Debido a que la vareniclina es un medicamento más reciente, no se ha
llevado a cabo la investigación para determinar si su uso es seguro
junto con los productos de reemplazo de nicotina. Sin embargo, la
compañía que produce vareniclina notó que las personas que usan esta
medicina junto con la terapia de reemplazo de nicotina presentan más
efectos secundarios, tal como náuseas y dolores de cabeza.
Otros medicamentos que no han sido
aprobados por la FDA para ayudar a
dejar de fumar
Para aquellas personas que no pueden usar ninguno de los medicamentos
aprobados por la FDA para ayudarles a dejar el hábito de fumar, o para
aquellas que han usado esos medicamentos y no han podido dejar de fumar
existen otros que han demostrado ser promisorios en estudios de
investigación. Éstos son recomendados por la Agency for Healthcare Research
and Quality para esta clase de uso, pero no han sido
aprobados por la FDA con este propósito y son usados como "no
autorizados" (Vea nuestro documento disponible en inglés Off Label Drug
Use para más información). Estos medicamentos sólo están disponibles
con una receta y no se recomiendan para fumadoras embarazadas, o
personas que fuman menos de 10 cigarrillos al día.
Nortriptilina
Éste es un medicamento antidepresivo que lleva más tiempo usándose.
Cuando se usa en grupos de fumadores, se ha encontrado que duplica las
probabilidades de dejar de fumar con éxito. El fumador comienza este
medicamento de 10 a 28 días antes de dejar de fumar para permitir que
alcance un nivel estable en el cuerpo.
Cuando se levantan, algunas personas presentan efectos secundarios, tal
como aceleración del ritmo cardíaco, visión borrosa, dificultad para
orinar, boca seca, estreñimiento, aumento o pérdida de peso y baja
presión arterial. Este medicamento puede afectar su capacidad para
conducir u operar maquinaria, y existen ciertos medicamentos que no se
pueden usar con la nortriptilina.
Asegúrese que su médico y farmacéutico sepan exactamente qué está
tomando antes de comenzar esta medicina. Además, asegúrese de saber
cómo tomar la medicina y cómo disminuirla cuando esté listo para
suspenderla. La dosis de nortriptilina tiene que reducirse
gradualmente, ya que el medicamento no se puede suspender
repentinamente sin la posibilidad de que surjan efectos
graves. La medicina tiene que usarse con precaución en
personas con enfermedades cardiacas.
Clonidina
La clonidina es también un medicamento que lleva más tiempo usándose y
que ha sido aprobado por la FDA para el tratamiento de alta presión
arterial. Cuando se usa para dejar de fumar, se puede administrar en
forma de pastilla dos veces al día o como un parque de piel una vez a
la semana. En un estudio de fumadores excesivos cuyos intentos previos
para dejar de fumar no fueron exitosos, el grupo tratado con clonidina
duplicó sus probabilidades de éxito al dejar de fumar en comparación
con el grupo de control (que recibió una pastilla falsa) al final de
cuatro semanas.
Asegúrese que su médico y farmacéutico sepan exactamente qué está
tomando antes de comenzar esta medicina. Los efectos secundarios más
comunes de la clonidina son estreñimiento, mareos, somnolencia , boca
seca y cansancio o debilidad inusual . En raras ocasiones se presentan
efectos secundarios más graves, tal como reacciones alérgicas, ritmo
cardiaco lento, y presión sanguínea muy alta o muy baja. Es posible que
su médico quiera supervisar su presión sanguínea mientras usted toma
este medicamento. Además, este medicamento puede afectar su capacidad
para conducir u operar maquinaria.
La clonidina puede comenzarse hasta tres días antes de dejar de fumar,
pero también puede iniciarse el día que dejar de fumar. Al igual que la
nortriptilina, no debe suspenderse repentinamente. La dosis tiene que
ser reducida por un periodo de dos a cuatro días para prevenir un
rápido incremento en la presión sanguínea, agitación, confusión o
temblores.
Otros métodos para dejar de fumar
Puede que otras herramientas también ayuden a algunas personas, aunque
no existe evidencia contundente de que puedan incrementar sus
probabilidades de dejar de fumar.
Hipnosis
Los métodos de hipnosis varían mucho, lo que hace difícil estudiarla
como una manera para dejar de fumar. En general, las revisiones que
analizan los estudios de la hipnosis para ayudar a las personas a dejar
de fumar no la han apoyado como un método de cesación que funciona. Aun
así, algunas personas encuentran que la hipnosis es útil. Si le
interesa probar este método, pregúntele a su médico si le puede
recomendar un buen hipnoterapeuta.
Acupuntura
Este método ha sido usado como método para abandonar el hábito, pero
existen poca evidencia que muestre su eficacia. Cuando se hace la
acupuntura para dejar de fumar, usualmente se emplea en ciertas partes
de las orejas. Aunque existen indicios de que la acupuntura pudiese
reducir el deseo de fumar, aún no existe una evidencia sólida de que
éste sea un método realmente eficaz para dejar de fumar. (Para más
información, vea nuestro documento Acupuncture). Para obtener una lista
de acupunturistas en su localidad, llame a la American Academy of Medical
Acupuncture al 1-323-937-5514 o visite su sitio Web en
www.medicalacupuncture.org.
Terapia por láser de
nivel bajo
Esta técnica, también conocida como rayos fríos láser, se relaciona con
la acupuntura. Los rayos fríos láser a veces son usados en la
acupuntura, con rayos láser que estimulan los puntos de acupuntura del
cuerpo en lugar de usar agujas. El tratamiento se supone que relaja al
fumador y libera endorfinas (sustancias para aliviar el dolor que son
producidas naturalmente por el organismo) para imitar los efectos de la
nicotina en el cerebro, o equilibrar la energía del cuerpo para aliviar
la adicción. No obstante las declaraciones de éxito de algunos
proveedores de esta terapia de rayos fríos láser, no existe evidencia
científica que demuestre que este sea un método efectivo para ayudar a
que las personas dejen de fumar (consulte el documento disponible en
inglés de la ACS sobre terapia de rayos fríos láser).
Filtros
Los filtros que reducen el alquitrán y la nicotina en los cigarrillos
generalmente no son eficaces. Los estudios demuestran que los fumadores
que utilizan filtros en realidad tienden a fumar más.
Productos disuasivos del
tabaco
Otros métodos han sido usados para ayudar a dejar de fumar, tal como
productos que se adquieren sin receta que cambian el sabor del tabaco,
dietas para dejar el hábito que controlan los deseos de fumar, así como
las combinaciones de vitaminas. Actualmente, hay poca evidencia
científica que indique que estos esfuerzos funcionen.
Hierbas y suplementos
Existe poca evidencia científica que apoye el uso de productos
homeopáticos y suplementos herbarios como métodos para dejar de fumar.
Debido a que están mercadeados como suplementos dietéticos (contrario a
los medicamentos), no necesitan la aprobación de la FDA para ser
vendidos. Los fabricantes no tienen que probar que son eficaces o
seguros. Asegúrese de leer detenidamente la etiqueta de cualquier
producto que indique que le ayudará a dejar de fumar. Ningún suplemento
dietético ha probado ser eficaz en ayudar a las personas a dejar de
fumar. La mayoría de estos suplementos son combinaciones de remedios a
base de hierbas, pero no nicotina. Éstos no han probado que pueden
ayudar a las personas a dejar el hábito.
Terapia de combinación de
atropina y escopolamina
Unas pocas clínicas especializadas en dejar el hábito ofrecen un
programa a base de inyecciones de los medicamentos de atropina y
escopolamina, algunas veces con otros medicamentos, para ayudar a
reducir los síntomas al abstenerse de fumar. Estos medicamentos
bloquean la acción de la acetilcolina, un trasmisor de señal en el
sistema nervioso. Estos medicamentos, llamados anticolinérgicos, son
recetados con más frecuencia por otras razones, tales como por
problemas del sistema digestivo, mareos o la enfermedad de Parkinson.
Las mujeres embarazadas o las personas con problemas cardiacos,
glaucoma o hipertensión arterial que no esté bajo control, no se les
permite que participen en estos programas.
El tratamiento normalmente involucra inyecciones que se administran en
la clínica en un día, seguido por algunas semanas con pastillas y
parches que se ponen detrás del oído. Puede que se necesiten otros
medicamentos para aliviar los efectos secundarios. Entre los efectos
secundarios de este tratamiento se incluye mareo, estreñimiento,
resequedad en la boca, cambios en el sentido del gusto y el olfato,
problemas al orinar y visión borrosa.
Algunas clínicas reportan altas tasas de éxito, pero la evidencia
científica publicada no apoya estas declaraciones. Tanto la atropina
como la escopolamina están aprobadas por la FDA para otros usos, y no
han sido formalmente estudiadas o aprobadas para ayudar a dejar de
fumar. Antes de comenzar un programa como éste, puede que quiera
preguntar a la clínica la tasa de éxito a largo plazo (hasta un año).
Estos medicamentos están dirigidos sólo al aspecto físico para dejar el
hábito. Por lo tanto, puede que también quiera preguntar si
el programa incluye asesoría u otros métodos dirigidos a los aspectos
psicológicos asociados con dejar de fumar.
Otros productos de nicotina/tabaco que no
han sido examinados o
aprobados por la FDA
Pastillas para chupar
(losanges) y bolsitas que contienen tabaco
Las pastillas para chupar que contienen tabaco, (Ariva®, Interval®), y
las bolsitas que contienen tabaco (Revel®, Exalt®) se han estado
vendiendo como otras maneras para que los fumadores obtengan la
nicotina en los lugares donde se prohíbe fumar. La FDA ha dictaminado
que estos tipos de productos de tabaco de consumo oral son como el
tabaco de mascar y el tabaco en polvo (rapé), y no productos que ayudan
a dejar de fumar. Esto significa que la FDA no tiene autoridad sobre
ellos. No existe evidencia que indique que estas pastillas pueden
ayudar a una persona a dejar de fumar. Contrario a los tratamientos que
han sido probados científicamente con efectos conocidos, tal como los
productos de reemplazo de nicotina, los antidepresivos, los
bloqueadores del receptor de nicotina o la terapia de conducta, estos
productos de tabaco de consumo oral nunca han sido probados
rigurosamente para determinar si pueden ayudar a las personas a dejar
el tabaco.
Sabemos que los productos de tabaco de consumo oral, tal como el tabaco
de mascar y el tabaco en polvo (rapé), contienen carcinógenos. Estos
productos causan cáncer de la boca y enfermedad en las encías. Además,
destruyen las cavidades óseas alrededor de los dientes y pueden causar
la pérdida de éstos. Existen estudios que muestran los efectos dañinos
potenciales al corazón y a la circulación, así como los riegos
aumentados a otros tipos de cáncer. Además, causan mal aliento y
manchan los dientes.
Paletas de nicotina y
bálsamos labiales
En el pasado, algunas farmacias en los Estados Unidos estuvieron
vendiendo un producto conocido como "paleta de nicotina". Estas paletas
a menudo contenían una sustancia llamada salicilato de nicotina con un
endulzante. La Food and
Drug Administration (FDA) no ha aprobado el uso del
salicilato de nicotina para fines farmacéuticos. La FDA le instruyó a
las farmacias que dejaran de vender las paletas y los bálsamos labiales
de nicotina en Internet y catalogó a estos productos como "ilegales".
La FDA también indicó que "esos productos que parecen dulces presentan
un riesgo de uso accidental por los niños".
Es posible que otros productos como éstos para dejar de fumar no
contengan salicilato de nicotina, por lo que pudieran ser legales. No
obstante, de todos modos representan un riesgo para los niños si no
tienen etiquetas adecuadas y no se guardan con seguridad.
Agua y galletas de
nicotina
Estos productos han sido anunciados como una manera de obtener nicotina
en lugares donde no se permite fumar. Éstos no se han mercadeado como
productos que ayudan a dejar de fumar. Se ha cuestionado la seguridad
de estos productos. Algunas de estas formulas pueden ser bastante
peligrosas si son tomabas accidentalmente por niños o
mascotas. Por lo tanto, deben ser guardadas cuidadosamente.
Información sobre las tasas de éxito para
dejar de fumar
Antes de usar un reemplazo de nicotina o registrarse en una clase o un
programa para dejar de fumar, puede ser que usted se pregunte cuál es
la tasa de éxito de éstos. Por muchas razones, resulta difícil
determinar las tasas de éxito Primero, no todos los programas definen
el éxito de la misma manera. ¿Se considera un éxito que una persona
deje de fumar al finalizar el programa a los 3, 6 ó 12 meses? ¿Fumar
menos cigarrillos (en lugar de dejar de fumar por completo) cuenta como
éxito? Si el programa que usted está considerando ofrece cierta tasa de
éxito, solicite más detalles en cuanto a cómo definen el éxito y
pregunte qué tipo de seguimiento se lleva a cabo para confirmar esta
tasa.
La verdad es que los programas para dejar de fumar, como otros
programas que tratan las adicciones, a menudo tienen tasas de éxito
bastante bajas. Pero esto no quiere decir que no valgan la pena, o que
usted deba desanimarse. El éxito que usted tenga en dejar de fumar es
lo que realmente cuenta, y esto está bajo su control.
Tasas de éxito en general
Aproximadamente del 4 al 7 por ciento de las personas pueden dejar de
fumar en un intento dado sin medicamentos u otro tipod e ayuda.
Los estudios publicados en revistas médicas han reportado que entre un
25 y un 33 por ciento de los fumadores que usan medicamentos pueden
mantenerse sin fumar por más de seis meses. También existe evidencia
inicial que el combinar algunos medicamentos puede funcionar mejor que
usarlos por sí solos. (Vea la sección “Ayuda con la parte física de la
adicción”).
Las terapias de conducta y de apoyo podrían aumentar aún más las tasas
de éxito. Consulte la información que se adjunta con cualquier producto
que esté usando para ver si el fabricante ofrece asesoría gratuita vía
telefónica.
Cómo dejar de fumar
A menudo los fumadores dicen: "no me digas por qué debo dejar de fumar,
dime cómo". No existe una manera correcta para abandonar el hábito de
fumar, pero existen algunos elementos clave para lograrlo con éxito.
Estos cuatro factores son esenciales:
- Tomar la decisión de dejar de fumar.
- Fijar una fecha y establecer un plan para dejar el hábito.
- Manejar los síntomas de abstinencia.
- Mantenerse sin fumar (mantenimiento).
La decisión de dejar de fumar: ¿Cómo
logra la gente dejar de fumar
exitosamente?
Dejar de fumar es una decisión que sólo usted puede tomar. Otras
personas pueden querer que usted abandone el hábito, pero es usted
quien tiene que hacer el compromiso real.
Los investigadores han observado cómo y por qué la gente deja de fumar,
y tienen algunas ideas, o
modelos, de cómo esto ocurre.
El Modelo de Creencias de
la Salud de un cambio en su comportamiento
El Modelo de Creencias
de la Salud indica que usted tendrá más probabilidades de
dejar de fumar si:
- Cree que puede contraer una enfermedad a causa del hábito y
esto le preocupa.
- Cree que puede tratar sinceramente de dejar de fumar.
- Cree que los beneficios de abandonar el hábito son mayores
que los beneficios de continuar fumando.
- Conoce a alguien que ha tenido problemas de salud debido al
hábito de fumar.
¿Está usted en alguno de estos casos?
Etapas del Modelo de
Cambio para un cambio en el comportamiento
El Modelo de Cambio de
Etapas identifica las etapas que la persona atraviesa al
realizar un cambio en su comportamiento. A continuación aparecen las
etapas del proceso de dejar de fumar:
Precontemplación: en
esta etapa, el fumador no está pensando seriamente en dejar de fumar.
Contemplación:
el fumador que está pensando activamente en dejar el cigarrillo, pero
no está lo suficientemente listo como para hacer un intento serio. Esta
persona puede decir: "Sí, estoy listo para dejar de fumar, pero la
tensión en el trabajo es demasiada", o "no quiero subir de peso" o "no
estoy seguro de poder hacerlo".
Preparación:
los fumadores que se encuentran en esta etapa intentan seriamente dejar
de fumar el próximo mes, y a menudo han tratado de abandonar el hábito
en el transcurso de los últimos 12 meses. Éstos suelen tener un plan.
Acción:
consiste en los primeros 6 meses en los que el fumador está abandonando
el hábito.
Mantenimiento:
el período de seis meses a cinco años después de haber abandonado el
cigarrillo, cuando el ex fumador reconoce el peligro que representaría
recaer en el hábito y toma medidas para evitarlo.
¿En qué etapa está usted según este modelo? Si piensa dejar de fumar,
fije una fecha y establezca un plan que lo conduzca a la etapa de
preparación, la mejor para empezar.
Fije una fecha y establezca un plan para
dejar el hábito
Escoja una fecha para
dejar de fumar
Una vez usted haya decidido dejar de fumar, está listo para elegir una
fecha. Este es un paso muy importante. Elija una fecha específica en el
próximo mes como su "Día para dejar de fumar". Si escoge una fecha a
largo plazo, esto le dará tiempo para pensar y cambiar de opinión. Sin
embargo, es bueno que se tome el tiempo necesario para prepararse y
hacer un plan. Puede elegir una fecha que tenga un significado
especial, como un cumpleaños o aniversario, o el "Gran día para dejar
de fumar" (el tercer jueves de noviembre de cada año) o simplemente
escoja una fecha cualquiera. Marque con un círculo la fecha en su
calendario. Haga un compromiso firme y personal de abandonar el hábito
en esa fecha.
Plan para sus recetas: recuerde que si usted planea usar un medicamento
que requiere receta, necesitará hablar con su médico para obtenerla
antes del día que fijó para dejar de fumar. Si planea usar bupropión
(Zyban) o vareniclina (Chantix), usted tiene que comenzar a tomar el
medicamento toda una semana antes del día que fijó para dejar de fumar.
En caso de que usted use una de estas medicinas, agregue una nota en su
calendario para la semana antes de la fecha que fijó para que se
acuerde de comenzar a tomar el medicamento.
Prepárese para el día que
dejará de fumar
No existe una manera correcta para dejar el cigarrillo. La mayoría de
los fumadores prefiere abandonar el hábito de repente y por completo.
Siguen fumando hasta el "Día para dejar de fumar", y entonces dejan de
hacerlo de una sola vez. También puede ser que fumen menos cigarrillos
una o dos semanas antes de la fecha que han elegido para dejar de
fumar. Otra manera de abandonar el hábito consiste en reducir el número
de cigarrillos que fuma al día. Con este método, usted va reduciendo
lentamente la cantidad de nicotina en su cuerpo. Usted puede eliminar
el cigarrillo que fuma cuando toma café o decidir fumar solamente en
ciertos momentos del día. Aunque el método de reducir el número de
cigarrillos para disminuir los síntomas de abstinencia parece lógico,
en la práctica esto puede ser difícil de llevar a cabo.
Dejar de fumar es muy parecido a bajar de peso: requiere de un
compromiso firme por largo tiempo. Los fumadores quisieran que
existiera un método o una pastilla mágica que hiciera fácil y
placentero el proceso de abandonar el hábito. Sin embargo, no existe
nada como esto. Los sustitutos de nicotina pueden ayudar a reducir los
síntomas de abstinencia, pero éstos son más eficaces cuando se usan
como parte de un plan para dejar de fumar que trate tanto el componente
físico como el psicológico.
A continuación se presentan algunos pasos que le ayudarán a prepararse
para el "Día para dejar de fumar":
- Escoja la fecha y márquela en su calendario.
- Comunique a sus amigos y familiares el día en que dejará de
fumar.
- Deshágase de todos los cigarrillos y ceniceros que haya en
su casa, carro y trabajo.
- Tenga disponible sustitutos orales: goma de mascar sin
azúcar, trozos de zanahoria, caramelos macizos, palitos de canela,
agitadores de café, popotes o sorbetes y/o palillos de dientes.
- Establezca un plan. ¿Utilizará terapia de reemplazo de
nicotina u otros medicamentos? ¿Irá a alguna clase para dejar de fumar?
Si es así, inscríbase de inmediato.
- Practique la frase: "No gracias, yo no fumo".
- Establezca un sistema de apoyo. Éste puede consistir en un
grupo de personas, Nicotine Anonymous o un amigo o familiar que haya
dejado de fumar y que esté dispuesto a ayudarle. Pídale a su familia y
a sus amigos que aún fuman que no fumen a su alrededor ni que dejen los
cigarrillos donde usted pueda verlos.
- Si usted está usando bupropión o vareniclina, tome su dosis
cada día de la semana hasta el día que fijó para dejar de fumar.
- Piense sobre sus intentos previos de dejar de fumar.
Procure determinar qué fue lo que funcionó y qué fue inútil.
El éxito en dejar de fumar es cuestión de planificación y compromiso,
no de suerte. Haga ahora mismo su propio plan. Algunas opciones
incluyen usar la terapia de reemplazo de nicotina u otras medicinas,
incorporarse a una clase para dejar de fumar, asistir a las reuniones
de Nicotine Anonymous
o utilizar materiales de autoayuda, tales como libros y folletos, o
cualquier combinación de estos métodos. Para la mejor probabilidad de
éxito, su plan debe incluir dos o más de estas opciones.
El día que dejará de fumar
En su "Día para dejar de fumar", siga las siguientes recomendaciones:
- No fume. Esto significa en lo absoluto: ¡ni siquiera una
bocanada!
- Manténgase activo: trate de caminar, hacer ejercicio o
participar en otras actividades o pasatiempos.
- Tome mucha agua y jugos.
- Comience a usar la terapia de reemplazo de nicotina, si así
lo ha elegido.
- Vaya a una clase para dejar de fumar o siga un plan de
autoayuda.
- Evite las situaciones de alto riesgo que conducen al
impulso de fumar.
- Reduzca o evite el consumo de alcohol.
- Considere cambiar su rutina. Escoja una ruta distinta para
llegar a su trabajo, beba té en vez de café, desayune en un lugar
distinto o coma algo diferente.
- Busque más información sobre las clases de pensamientos y
tentaciones que surgen cuando usted trata de dejar de fumar, así como
ideas que pueda usar como estrategias para lidiar con o evitar estos
pensamientos y tentaciones.
Manejar los síntomas de abstinencia
Los síntomas de abstinencia de la nicotina son de dos tipos: físicos y
mentales. Los síntomas físicos, aunque molestos, no representan un
riesgo para la vida. El tratamiento de reemplazo de nicotina y otras
medicinas pueden ayudar a reducir muchos de estos síntomas físicos. Sin
embargo, para la mayoría de los fumadores, los síntomas mentales que se
presentan al tratar de abandonar el hábito son los más difíciles de
superar.
Si usted ha estado fumando por determinado tiempo, el acto de fumar se
ha vinculado a casi todo lo que usted hace: despertarse por la mañana,
comer, leer, ver televisión y tomar café entre otras cosas. Le tomará
tiempo "desvincular" este acto de tales actividades. Por esta razón,
incluso si usted está usando un reemplazo de nicotina, puede ser que
siga teniendo deseos fuertes de fumar.
Las justificaciones
erróneas son oportunistas
Una manera de superar estos deseos o impulsos consiste en notar e
identificar justificaciones, a medida que se presenten, las cuales son
pensamientos equivocados que parecen tener sentido en ese momento, pero
que no se basan en la realidad. Si usted opta por creer en tales
pensamientos, esto puede servir como manera de justificar el hábito de
fumar. Si usted ha tratado de dejar de fumar en el pasado, es probable
que reconozca muchas de las siguientes justificaciones:
- Sólo voy a fumarme un cigarrillo para soportar esta
situación difícil.
- Hoy no es un buen día; voy a dejar de fumar mañana.
- Éste es mi único vicio.
- Realmente, ¿cuán dañino es fumar? Tío Juan fumó toda su
vida y vivió más de 90 años.
- Probablemente, la contaminación ambiental sea tan mala como
fumar.
- De algo tiene uno que morirse.
- La vida no es divertida sin fumar.
Es probable que usted pueda añadir alguna más a la lista. Durante los
primeros días que pase sin fumar, escriba cualquier justificación
errónea que le venga a la mente y reconózcala por lo que es: un mensaje
que puede hacer que usted caiga en la trampa de volver a fumar. Preste
atención a ellas, ya que siempre aparecen cuando usted está tratando de
dejar de fumar. Una vez escriba la idea, no piense más en ella. Esté
listo con una distracción, un plan de acción, y otras maneras de
redirigir sus pensamientos hacia otro cosa.
Las ideas que aparecen a continuación pueden ayudarle a mantener su
compromiso de no fumar.
Evite la tentación
Manténgase lejos de personas y en los lugares que le tienten a fumar.
Más tarde podrá manejarlos con mayor confianza.
Cambie sus hábitos
Por ejemplo, cambie las bebidas alcohólicas o el café por jugos o agua.
Tome una ruta diferente para llegar al trabajo, dé un paseo breve, en
vez de hacer un receso para tomar café.
Alternativas:
utilice sustitutos que pueda colocar en su boca, tales como chicle sin
azúcar, caramelos macizos, vegetales crudos, tales como trozos de
zanahoria o semillas de girasol. Algunas personas mastican un popote
(sorbete o pajilla) o un palillo para agitar café.
Actividades:
haga algo que reduzca su ansiedad. Practique actividades o pasatiempos
que le mantengan las manos ocupadas (tejer, carpintería ligera, etc.) y
que le ayuden a distraerse del deseo de fumar. Tome un baño con agua
caliente, haga ejercicio, o lea un libro.
Respirar profundamente:
cuando usted fumaba, respiraba profundamente al inhalar el humo. Ahora,
cuando sienta deseos de fumar, respire profundamente e imagínese que
sus pulmones se están llenando de aire fresco y limpio. Recuerde las
razones que tuvo para dejar de fumar y los beneficios que obtendrá como
ex fumador.
Posponga: si
siente la necesidad de prender un cigarrillo, pospóngalo. Dígase a sí
mismo que tiene que esperar por lo menos diez minutos. A menudo, este
truco sencillo le permitirá superar el fuerte deseo de fumar.
Recompénsese
Lo que usted está haciendo no es fácil, por lo que merece una
recompensa. Deposite diariamente en un frasco de cristal el dinero que
gastaría en cigarrillos y luego cómprese cada semana algo que le dé
gusto. Compre una revista o un libro, salga a comer fuera, desarrolle
un nuevo pasatiempo o tome una clase de yoga. O bien, ahorre el dinero
para comprar algo importante. También puede recompensarse de una forma
que no cueste dinero: visite un parque, acuda a la biblioteca y
verifique en los medios de comunicación el listado de museos, centros
comunitarios y colegios donde se presentan películas y exposiciones
gratis, así como otras cosas para hacer.
Mantenerse sin fumar (mantenimiento)
¿Recuerda la cita de Mark Twain? Quizá usted también haya dejado de
fumar muchas veces anteriormente, así que sabe que el mantenerse sin
fumar constituye la etapa final, más prolongada y más importante del
proceso. Para mantenerse sin fumar, usted puede usar los mismos métodos
que utilizó para superar los síntomas que se presentaron mientras
dejaba el hábito. Reflexione con anticipación sobre los momentos en que
pueda sentir la tentación de fumar, y planifique cómo utilizará otras
maneras de enfrentarse a estas situaciones.
Más peligrosos, quizá, sean los fuertes deseos inesperados de fumar que
a veces se presentan meses (e incluso años) después de haber dejado el
hábito. Para superarlos sin sufrir una recaída, haga lo siguiente:
- Repase las razones por las cuales usted dejó de fumar y
considere todos los beneficios que esto ha representado para su salud,
sus finanzas y su familia.
- Recuerde que no existe tal cosa como un cigarrillo solo, ni
siquiera una inhalada.
- Reprima el deseo de fumar. Este desaparecerá, pero no se
engañe usted mismo pensando que puede fumarse un cigarrillo solo.
- Evite el alcohol, cuyo consumo reduce sus probabilidades de
éxito.
- Si se preocupa sobre el incremento de peso, esfuércese por
comer sanamente y mantenerse activo(a) con el ejercicio.
Recuperación de las
recaídas
¿Y qué pasaría si fumara? La diferencia entre un solo cigarrillo y una
recaída está bajo su control. Fumar un solo cigarrillo es un error de
una sola vez que se corrige rápidamente, mientras que una recaída es
volver a fumar. Usted puede utilizar como excusa un solo cigarrillo
para volver a fumar, o puede analizar en qué falló y renovar su
compromiso de mantenerse sin fumar definitivamente.
Aun si usted tiene una recaída, trate de no desanimarse. Muy pocas
personas pueden dejar de fumar definitivamente en el primer intento. De
hecho, a la mayoría de las personas le toma muchos intentos antes de
dejar de fumar. Lo que importa es descubrir lo que le ha ayudado cuando
ha tratado de dejar de fumar y aquello que no le ha funcionado.
Entonces, usted puede usar esta información para hacer un intento más
fuerte de dejar de fumar la próxima vez.
Algunos aspectos importantes
Aumento de peso
Muchos fumadores sí suben algo de peso cuando dejan de fumar. Sin
embargo, aun cuando no se toman medidas para tratar de prevenir esto,
por lo general, el aumento de peso es de menos de 10 libras. Las
mujeres tienden a subir un poco más de peso que los hombres. Existen
algunas pruebas de que los fumadores suben de peso después de abandonar
el hábito, incluso sin comer más. Para algunos, la preocupación con
respecto a subir de peso puede hacer que decidan seguir fumando. Sin
embargo, el aumento de peso que tiene lugar después de dejar de fumar
es, por lo general, muy poco. Resulta más peligroso continuar fumando
que subir un poco de peso. Aunque hay varios estudios que sugieren que
la terapia de reemplazo de nicotina o el bupropión puede ayudar a
retrasar el aumento de peso, no lo previene.
Existen más probabilidades de que usted deje de fumar con éxito, si
primero se enfrenta al hábito de fumar y luego toma medidas para bajar
de peso. Mientras esté intentando abandonar el hábito, trate de
concentrarse en las distintas formas en que dejar de fumar puede
ayudarle a mantenerse saludable, en vez de preocuparse por su peso.
Dejarse angustiar por su peso puede dificultar que deje de fumar. Coma
muchas frutas, ensaladas y vegetales y limite la ingestión de grasa.
Asegúrese de tomar mucha agua, dormir lo suficiente y hacer actividades
físicas regularmente.
Trate de dar una caminata
Caminar es una gran manera para mantenerse activo físicamente y
aumentar sus probabilidades de que se mantenga sin fumar. Los aspectos
positivos de caminar son:
- Reduce el estrés.
- Quema calorías y a tonifica los músculos.
- Le mantiene ocupado para que no piense en fumar.
No se necesita ningún equipo o ropa especial, sino un par de zapatos
cómodos. Además, la mayoría de las personas puede caminar en cualquier
momento. Usted puede usar estas ideas como puntos de inicio y agregar
sus propias ideas:
- Camine en el centro comercial.
- Bájese del autobús una parada antes de la acostumbrada.
- Camine con un amigo durante la hora del almuerzo en el
trabajo.
- Tome las escaleras en vez del elevador.
- Camine con un amigo, un familiar o un vecino después de la
cena.
- Pasee a su bebé en la carriola/cochecito.
- Consiga un perro (su propio o el de un vecino) que pueda
sacar a dar una caminata.
Fíjese la meta de hacer ejercicio físico durante 30 minutos, cinco o
más veces a la semana. Sin embargo, si usted no hace esto con
regularidad, consulte a su médico antes de comenzar un programa de
ejercicios.
Estrés
A menudo, los fumadores mencionan el estrés como una de las razones
para volver a fumar. El estrés es parte de la vida de todos, tanto de
los fumadores como de las personas que no fuman. La diferencia consiste
en que los fumadores usan la nicotina para ayudarse a sobrellevar el
estrés y las emociones desagradables. Cuando se está tratando de dejar
de fumar, es necesario aprender nuevas formas de controlar el estrés.
La terapia de reemplazo de nicotina puede ayudar hasta cierto punto,
pero se requieren otras estrategias para lograr el éxito a largo plazo.
Como se mencionó anteriormente, la actividad física reduce el estrés.
Además, puede ayudarle a combatir la sensación de depresión temporal
que algunos fumadores experimentan cuando dejan de fumar. Otras
opciones consisten en tomar clases acerca de cómo lidiar con el estrés
y leer libros de autoayuda. Infórmese sobre estos métodos a través del
periódico, una tienda de libros o la biblioteca de su comunidad.
Las prácticas espirituales, tal como admitir que usted no puede
controlar su adicción y creer que un poder mayor puede darle fortaleza,
han sido utilizadas con mucho éxito para lidiar con otras adicciones.
Estas prácticas, junto con el compañerismo de otras personas en una
trayectoria similar, son una parte importante de los programas de
recuperación de 12 pasos. Estos mismos principios pueden ser aplicados
al esfuerzo de dejar de fumar.
Cuidar de sí mismo
Es importante que su proveedor de servicios de salud sepa si usted ha
usado tabaco en el presente o en el pasado para que él o ella pueda
asegurarse que usted reciba la atención médica preventiva que necesite.
Es bien sabido que el uso de tabaco le pone en riesgo de ciertas
enfermedades, por lo que parte de su atención debe enfocarse en medidas
de detección y prevención relacionadas para ayudar a mantenerle tan
saludable como sea posible. Por ejemplo, usted querrá estar seguro de
examinar regularmente el interior de su boca para saber si se presenta
algún cambio. Pídale a su médico o destinta que examine su boca, lengua
o garganta si usted presenta algún cambio o problemas. La Sociedad
Americana del Cáncer recomienda que las revisiones médicas deban
incluir pruebas de la cavidad bucal (boca). De esta manera, las
personas que usan tabaco pueden detectar temprano cambios, tal como
leucoplasia (manchas blancas en las membranas bucales) y prevenir
cáncer oral o encontrarlo en una etapa que sea fácil de tratar.
Debe tener en cuenta también cualquiera de los siguientes cambios:
- Cambio de tos.
- Tos nueva.
- Tos con sangre.
- Ronquera.
- Dificultades para respirar.
- Respiración sibilante.
- Dolores de cabeza.
- Dolor en el pecho.
- Pérdida de apetito.
- Pérdida de peso.
- Cansancio general.
- Infecciones frecuentes de los pulmones o de los bronquios.
Cualquiera de estos cambios pueden ser signos de cáncer del pulmón o de
alguna condición pulmonar que debe ser reportada a su doctor. Mientras
que estos cambios pueden ser signos de algún problema, las personas con
cáncer pulmonar a menudo no nota ningún síntoma hasta que el cáncer se
ha propagado a otras partes del cuerpo.
Recuerde que los consumidores de tabaco están además a un riesgo mayor
de otros tipos de cáncer, dependiendo de sus hábitos de consumo de
tabaco. Usted puede aprender más sobre los tipos de cáncer a los que
pudieran estar en riesgo al consultar nuestro documento que proporciona
información sobre la manera en que usted usa tabaco (vea la sección
“Recursos adicionales”). Puede que otros factores de riesgo para estos
tipos de cáncer sean más importantes que su consumo de tabaco, pero
debe conocer los riesgos adicionales que podrían aplicar a usted.
Si tiene cualquier inquietud sobre su salud que pueda estar relacionada
a su consumo de tabaco, por favor consulte a su proveedor de servicios
de salud tan pronto como sea posible. Cuidar de sí mismo y obtener el
tratamiento para los problemas menores le darán la mejor probabilidad
de un tratamiento exitoso. Aunque la mejor manera de cuidar de sí mismo
y de reducir su riesgo de problemas de salud que atenten contra su vida
es dejar de consumir tabaco.
¿Dónde puedo obtener ayuda adicional?
Es difícil dejar de fumar. Sin embargo, los consumidores de tabaco,
¡pueden dejar de fumar! Más de 47 millones de personas que
viven en los Estados Unidos han logrado dejar de fumar para siempre.
Muchas organizaciones ofrecen información, orientación y otros
servicios para ayudarle a dejar de fumar, así como información sobre
adónde puede ir para solicitar ayuda. Su médico, dentista, hospital de
área o empleador también son otros recursos buenos donde puede
solicitar ayuda.
Recursos adicionales
Más información de su Sociedad Americana
del Cáncer
Hemos seleccionado algunas fuentes de información relacionada que
pueden ser de utilidad para usted. Estos materiales pueden consultarse
en nuestro sitio Web o solicitarse en nuestra línea telefónica sin
cargo.
Organizaciones nacionales y sitios en
Internet*
Si quiere dejar de fumar y necesita ayuda, póngase en contacto con
alguna de las siguientes organizaciones. Además de la Sociedad
Americana del Cáncer, otras fuentes de información y de apoyo para
pacientes incluyen:
American Heart
Association & American Stroke Association
Teléfono sin cargo: 1-800-242-8721 (1-800-AHA-USA-1)
Sitio Web: www.americanheart.org
Teléfono sin cargo: 1-888-478-7653 (1-888-4-STROKE)
Sitio Web: www.strokeassociation.org
American Lung Association
Teléfono sin cargo: 1-800-548-8252 (1-800-LUNG-USA)
Sitio Web: www.lungusa.org
Centers for Disease
Control and Prevention
Office of Smoking and Health
Teléfono sin cargo: 1-800-CDC-INFO (1-800-232-4636)
Sitio Web: www.cdc.gov/tobacco/quit_smoking/index.htm
Instituto Nacional del
Cáncer
Teléfono sin cargo: 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237)
Sitio Web: www.cancer.gov
Nicotine Anonymous
Teléfono sin cargo: 1-877-879-6422
Sitio Web: www.nicotine-anonymous.org
Smokefree.gov
(Materiales en línea, incluyendo información sobre programas estatales
vía telefónica)
Teléfono sin cargo: 1-800-784-8669 (1-800-QUITNOW)
Sitio Web: www.smokefree.gov
*La inclusión en esta
lista no implica el apoyo de la Sociedad Americana del Cáncer.
Independientemente de quién sea usted, nosotros podemos ayudarle.
Llámenos a cualquier hora del día o de la noche, para obtener
información y apoyo. Llámenos al 1-800-227-2345,
o visítenos en Internet en www.cancer.org.
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